La charla se disfrutó el pasado Viernes 16 de Octubre en la Plaza de Sol, Madrid. En la acampada, en la carpa que nos dejó Greenpeace.
Contó con la presencia de mucha gente pero cabe destacar la intervención de la gente de Tu Nube Seca Mi Río, Enol Nieto, Marina Otero y Manuel García, académicos/as expertos en centros de datos.
Estas semanas, como activistas de las resistencias de los centros de datos una de las preguntas que más hemos escuchado es: ¿Qué conexión tienen el tema de la vivienda con los centros de datos?.
En primer lugar, el más evidente: se basa en los mismos mecanismos de expolio y acumulación. Expolio de los terrenos, la naturaleza, el agua, la energía e incluso las propiedades privadas y públicas en el caso de los centros de datos. Expolio de nuestras necesidades básicas, como un derecho a techo, en el caso de la especulación sobre la vivienda. Y acumulación voraz y sin límite en ambos casos.
Los mismos actores
En segundo lugar, vemos los actores repetirse. Durante varias generaciones hemos vivido con el problema de la vivienda atenazando nuestras vidas. Nos hemos levantado con V de Vivienda, parado y acompañado los desahucios de la PAH, y apoyado las distintas asambleas de vivienda y sindicatos de inquilinas de nuestros barrios. Por eso reconocemos a los mismos actores en ambos lados.
Aparte de los grandes actores más reconocibles dentro del tecnocapitalismo (Amazon, Google, Meta, Tiktok, Microsoft…) tenemos otra gran cantidad de actores que aparecen en ambas problemáticas.
Como es el caso de Blackstone, el famoso fondo buitre al que Ana Botella malvendió 1.860 viviendas de protección oficial y cuyos inquilinos fueron desahuciados (Ejerique y Hormigo, 2026). Blackstone es a su vez el segundo mayor inversor de centros de datos en Aragón. Para explicar su poder tenemos que fijarnos en cómo utilizan mecanismos típicos de lobby como usar las puertas giratorias, como el fichaje de Marta Ríos, un alto cargo del gobierno de Azcón encargada de aprobar centros de datos.
O otros actores secundarios, como las constructoras que han aparecido también en el negocio de los centros de datos como es el caso de ACS, de Florentino Pérez en el eje del Henares, o Merlin Propierties en varios países.
También es destacable la figura de los «caseros de los centros de datos», dentro de esta industria. Donde grandes fortunas construyen centros de datos para alquilar a terceros, lo que se conoce como centros de datos de colocación.
En el caso de nuevas viviendas tenemos numerosos ejemplos, En Londres, el crecimiento de estas infraestructuras tecnológicas está paralizando la construcción de nuevas residencias al oeste de la ciudad, empeorando las crisis de la vivienda (Stolker-Walker, 2022). En Holanda, una universidad ya construida no podrá funcionar, ya que los centros de datos, pese a que todavía no están construidos, tienen prioridad para el acceso a la red eléctrica (Drent, 2025).
Más cercano y reciente tenemos el último informe de BBVA Research que señala que el cuello de botella energético provocado por la electrificación y el desembarco de los nuevos centros de datos está poniendo el peligro la construcción de 80.000 casas previstas en Madrid.
En el caso concreto de la capital, los nuevos proyectos urbanísticos como Valdecarros, Los Cerros, Los Berrocales o Nueva Centralidad del Este, la vivienda asumible para la red eléctrica está muy por debajo de las decenas de miles de casas proyectadas (Granda, 2026).
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Fotos por Paola Giura (@paola_giura@mastodon.social).









