Vamos a analizar la pregunta que lleva tiempo haciéndose la gente: ¿Es una posible burbuja especulativa?
Desde primavera de 2025 se está planteando desde sectores financieros que quizás toda esta explosión de Centros de Datos ligados a la IA sea una burbuja especulativa. La gran apuesta en el sector de tantos actores, especialmente fondos de inversión como BlackStone, KKR, o Blue Owl alimenta ese temor (Farrell, 2025).
Algunas de las grandes empresas chinas han comenzado a frenar su inversión en este sector, e incluso advierten de una burbuja como señala el presidente de Alibaba Joe Tsai (Ding, 2025; Marquez, 2025) y alguna de las grandes tecnológicas que tienen inversión en España, como es el caso de Microsoft que también han dado un paso atrás (Day & Vlastelica, 2025).
La alta dependencia de estas infraestructuras de la energía, de una larguísima y opaca cadena de suministros, y de uso de agua en un contexto de emergencia climática y inestabilidad geopolítica hacen que esta inversión no parezca tan estable a ojos de los inversores como parecía al principio.
Los inversores en Centros de Datos se están planteando que es una burbuja, y puede explotar afectando gravemente a todo el mercado internacional. Muchos analistas están estableciendo paralelismos de esta burbuja con la de las Punto.Com (Moreno, 2025) o la de las criptomonedas (Doctorow, 2023). Así lo señalan también diversas compañías de inversión como Goldman Sachs y Apollo (Bryce, 2025; Morris, 2025).
A eso se le suma los temores de que la creación de estos Centros de Datos está ligado al surgimiento de la Inteligencia Artificial.
Si esta resulta ser también una burbuja, como están advirtiendo los propios inversores y muchas otras voces (Heraldo de Aragón, 2025; Moreno, 2025) y la IA no complace las expectativas de retorno que han levantado caerá con ella también la especulación en las infraestructuras que la sustentan. Los bandazos que están pegando las compañías con sus estrategias al respecto de la Inteligencia Artificial, como el caso reciente de Meta, tampoco están ayudando a calmar la situación. (Isaac & Tan, 2025)
Cada vez más economistas comienzan a ver lo que los colectivos críticos con la IA llevan diciendo: El emperador está desnudo, la IA es un juguete caro, innecesario y poco eficaz. Un estudio del MIT ha concluido que el 95% de los proyectos de IA generativa implantados en las empresas han fallado, y los directivos están perdiendo la confianza en su utilidad (Estrada, 2025).
Es tan grande el runrun, que Sam Altam, de OpenAI también ha admitido que la Inteligencia Artificial es una burbuja que puede explotaren cualquier momento (Roth, 2025).
Veamos que pasa en España
Alguna de las corporaciones ha ralentizado sus operaciones, quizás debido al miedo a la posible burbuja especulativa o a la presión de los movimientos sociales y comunidades afectadas.
Microsoft que está dando un paso atrás en todos los territorios (Day & Vlastelica, 2025) inicialmente no decían nada de sus proyectos en Aragón. Pero ya han anunciado que aparcan el proyecto de La Cartuja, pese a que ya tenían aprobado el PIGA en dicho proyecto. En este caso el argumento era que “allí la calidad del aire era mala” y elevan a 15 años su plazo para terminar sus tres Centros de Datos ya previstos, de La Muela, Villamayor del Gállego y Puerto Venecia. (Heraldo de Aragón, 2025; Lamana, 2025)
En España, asesores de PWC comentan que territorios como la comunidad de Madrid tiene 3 veces más peticiones de interconexión eléctrica que el estado de Virgina, lo cual hace suponer una posible burbuja especulativa. (Rodriguez Villanueva, 2025)
Ante todas estas evidencias, la patronal de los Centros de Datos en España mantiene que no existe una posible burbuja de los Centros de Datos y reclaman más inversión pública para los mismos. (González, 2025a)
A pesar de este panorama el 95% de los inversores de los Centros de Datos afirman que van a seguir invirtiendo este año en este sector, lo que hace pensar que lo que rodea a la Inteligencia Artificial no es tecnología, ni economía sino pura ideología y acto de fe.
Si realmente hay una parte de burbuja especulativa, habrá quien ganará, habrá quien pierda, pero los territorios y sus comunidades se quedarán con los daños irreversibles (Kneese & Woluchen, 2025). Y tras haber sido designados una primera vez como zona de sacrificio, es probable que otros nuevos proyectos se propongan en el mismo territorio.
Referencias